Tipos de alopecia: cómo saber cuál tienes tú
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Si has llegado hasta aquí es porque te estás dejando pelos en la almohada, en el desagüe o en la mano cada vez que te la pasas por la cabeza, y quieres saber qué tipo de alopecia tienes. Te lo resumo de entrada: los tipos más comunes son la alopecia androgenética (la de las entradas y la coronilla, la más frecuente con diferencia), la areata (calvas redondas de golpe), la difusa o efluvio (se cae por todas partes de forma más o menos uniforme), la cicatricial (el folículo se destruye y no vuelve) y la de tracción (por tirar del pelo con peinados o extensiones). Cada una se ve distinta y, sobre todo, se aborda distinto. Aquí te enseño a diferenciarlas.
Y te lo cuento porque yo pasé por esto. Me miraba en el espejo del ascensor con esa luz cenital de mierda que te marca hasta el último claro y pensaba "esto va a peor". Me pasaba la mano por la coronilla y se me quedaban pelos entre los dedos. Tardé demasiado en entender que no todas las caídas son iguales, y que ponerte a echar potingues al azar sin saber qué tienes es la mejor forma de perder tiempo (y pelo).
¿Por qué es tan importante saber qué tipo de alopecia tienes?
Porque el tratamiento cambia por completo según cuál sea. Lo que le va bien a una alopecia androgenética no sirve de nada en una cicatricial. Y algo que en una areata puede remitir solo, en una androgenética no para si no haces nada.
Piénsalo así: es como tener tos. Puede ser un catarro tonto, una alergia o algo más serio. Nadie con dos dedos de frente se toma lo mismo para las tres cosas. Con el pelo pasa igual. Antes de comprar el primer champú milagroso que veas en Instagram, toca identificar qué está pasando en tu cabeza.
Y hay un dato que casi nadie te cuenta y que a mí me habría ahorrado meses: más de 1 de cada 10 casos que parecen androgenética pura llevan detrás una segunda alopecia distinta que hay que tratar aparte. Si no la detectas, echas minoxidil y finasteride durante meses, no ves nada y concluyes que "a mí no me funciona nada". Cuando en realidad el problema es que había dos cosas a la vez y solo estabas atacando una. Por eso identificar bien es medio tratamiento.
Si aún no tienes claro ni siquiera si lo tuyo es alopecia o una caída pasajera, te viene bien pasarte antes por por qué se te cae el pelo, donde desgloso las causas reales, y por cuánto pelo se cae al día, para que sepas qué es normal y qué no.
Alopecia androgenética: la más común y la que casi todos tenemos en mente

Cuando la gente dice "me estoy quedando calvo", casi siempre habla de esta. La androgenética es la alopecia de toda la vida, la hereditaria, la que tiene que ver con la sensibilidad de tus folículos a una hormona llamada DHT. Afecta a hombres y mujeres, aunque se ve diferente en cada caso.
¿Cómo se ve la alopecia androgenética en hombres?
Tiene un patrón muy reconocible. Empieza por las entradas (las sienes retroceden y se forma esa "M" en la frente) y por la coronilla, que se va aclarando como una moneda que crece poco a poco. El pelo de los lados y de la nuca, en cambio, aguanta. Ese contraste es la pista principal: pierdes arriba y delante, conservas los laterales.
Otra señal clara: el pelo no se cae en mechones de golpe, sino que se va miniaturizando. Cada vez sale más fino, más corto, más débil, hasta que deja de salir. Por eso mucha gente dice "es que tengo el pelo muy fino ahora", sin darse cuenta de que eso ya es el proceso en marcha.
Para ubicar en qué punto estás hay una referencia visual muy útil, la escala Norwood de entradas, que va del grado 1 (sin apenas pérdida) hasta el 7 (calvicie avanzada). Verte reflejado en una escala ayuda a dejar de engañarte y a decidir cuándo actuar.
Si quieres entender bien qué es y cómo se frena, tengo un artículo dedicado entero: alopecia androgenética: qué es y cómo se frena. Ahí entro en el mecanismo de la DHT y en las opciones reales.
¿Y en mujeres se ve igual?
No, y aquí es donde mucha gente se lía. En la mujer la androgenética rara vez da entradas al estilo masculino. Lo típico es que se ensanche la raya del pelo, que la parte de arriba se vea con menos densidad y se transparente el cuero cabelludo, pero conservando la línea frontal. Es más difusa, más repartida, y por eso a veces se tarda más en detectar.
La alopecia femenina tiene sus particularidades (hormonas, embarazo, menopausia, tiroides) y merece su propio espacio. Lo desarrollo aquí: alopecia femenina. Si eres mujer, empieza por ese.
Alopecia areata: las calvas redondas que aparecen de la nada

Esta es fácil de reconocer y a la vez de las que más asustan, porque aparece de golpe. Un día te tocas la cabeza (o te lo dice el peluquero) y notas un claro perfectamente redondo, del tamaño de una moneda, con la piel lisa y sin pelo. A veces es uno solo, a veces varios.
La areata es una alteración del sistema inmune: tus propias defensas atacan al folículo por error, como si lo confundieran con un intruso. No lo destruyen del todo, y por eso muchas veces el pelo vuelve a salir solo con el tiempo. Puede darse en la cabeza, en la barba, en las cejas, donde sea que haya pelo. Y como es autoinmune y no cicatricial, es de las que mejor responde a tratamientos antiinflamatorios (los corticoides, por ejemplo), justo lo contrario que la androgenética.
Las pistas para distinguirla de la androgenética:
- Los bordes de la calva son nítidos y redondeados, no un aclaramiento progresivo.
- Aparece rápido, en días o pocas semanas, no en años.
- La piel de dentro se ve lisa y sana, sin cicatriz.
- Puede ir acompañada de cambios en las uñas (piquitos, ondulaciones).
Ahora, el detalle que casi nadie sabe y que lo complica todo: la areata no siempre sale en placas redondas. Existe una forma difusa (a veces llamada areata incógnita) en la que el pelo se cae repartido por toda la cabeza, sin dejar calvas claras. En ese caso se disfraza de efluvio o directamente se solapa con una androgenética de fondo, y ahí es donde el diagnóstico se vuelve un lío. Es otra de las razones por las que un tratamiento "estándar" que a otro le fue de maravilla a ti puede no hacerte nada: porque debajo hay dos procesos a la vez.
No es lo mismo ni se aborda igual que la androgenética. Si crees que puede ser tu caso, lo explico con más detalle en alopecia areata: por qué salen calvas redondas. Y ojo: aquí sí conviene que te vea un dermatólogo, porque hay tratamientos específicos y porque hay que descartar otras cosas.
Alopecia difusa o efluvio: se cae por todas partes a la vez

Este tipo despista mucho, porque no deja calvas ni un patrón claro. Simplemente, de repente notas que se te cae muchísimo pelo por toda la cabeza a la vez. Lo ves en la ducha, en el cepillo, en la almohada. Da la sensación de que se te va a caer todo, aunque en realidad casi nunca llega a producir calvicie completa.
El nombre técnico es efluvio telógeno, y suele ser una reacción del cuerpo a algo que le ha pasado unas semanas o meses antes: un pico de estrés, una operación, una dieta agresiva, un parto, una anemia, la tiroides descontrolada, un COVID... El cuerpo mete a un montón de folículos en fase de caída de golpe, y el resultado es esa caída masiva y repartida.
La buena noticia: la mayoría de las veces es temporal y reversible. Si quitas la causa, el pelo vuelve. Por eso aquí lo importante es detectar el detonante.
- ¿Ha coincidido con una época de mucho estrés o ansiedad? Mira alopecia por estrés.
- ¿Comes mal, has hecho dieta o sospechas de anemia? Aquí lo tienes: falta de hierro y vitaminas.
- ¿Pasa siempre en la misma época del año, sobre todo en otoño? Puede ser caída estacional, que es de lo más normal.
La forma rápida de distinguir el efluvio de la androgenética es esta: en el efluvio pierdes por todos lados por igual y de golpe; en la androgenética pierdes en zonas concretas (entradas, coronilla) y poco a poco. Y en el efluvio el pelo que sale nuevo es normal, no miniaturizado. El único "pero" es lo que te contaba antes: esa areata difusa puede imitar clavado a un efluvio, así que si la caída repartida no se corta en unos meses ni encuentras el detonante, ahí ya toca que te miren de cerca.
Alopecia cicatricial: la que hay que coger a tiempo sí o sí
Esta es la menos frecuente pero la más importante de detectar pronto, porque es la única en la que el folículo se destruye y no vuelve. En su lugar queda tejido cicatricial, y de ahí ya no crece pelo. Por eso el tiempo corre en tu contra. Y hay un matiz clave: como el folículo ya está destruido, ni el minoxidil ni el finasteride le hacen nada; necesita tratamiento antiinflamatorio específico para frenar el proceso, y eso lo pauta un dermatólogo, no un blog.
¿Cómo la distingues? Suele ir con síntomas que las otras no tienen:
- La piel de la zona sin pelo se ve brillante, tirante o cicatrizada, no lisa y sana como en la areata.
- Puede haber picor, ardor, dolor, enrojecimiento o descamación, muchas veces en brotes de caída.
- Los folículos desaparecen: si te fijas de cerca, no ves esos puntitos de donde sale el pelo.
Las cicatriciales que se disfrazan de androgenética
Aquí está el peligro de verdad, y es lo que a mucha gente le pasa desapercibido durante años. Hay cicatriciales que empiezan justo en las zonas "típicas" de la androgenética y se confunden con ella. Las tres que más conviene tener en el radar:
- Liquen plano pilar (LPP): una inflamación que va destruyendo el folículo poco a poco. Suele dar picor, enrojecimiento y descamación alrededor del pelo.
- Alopecia frontal fibrosante: es una variante del liquen plano pilar que retrocede la línea frontal y muchas veces se lleva también las cejas. Se ve sobre todo en mujeres, y por retroceder la frente se confunde fácil con "entradas".
- Foliculitis decalvante: otra cicatricial, esta con un rasgo muy característico que se ve con tricoscopia (la lupa del dermatólogo): mechones de más de una docena de pelos saliendo del mismo poro. Ojo con esto, porque lo normal es ver 2 o 3 pelos por unidad folicular; cuando ves un ramillete de doce o quince saliendo del mismo punto, eso no es agrupamiento normal, es una señal de foliculitis decalvante.
Si notas cualquiera de estas señales (piel brillante o tirante, picor persistente, descamación, brotes de caída con enrojecimiento), no pierdas el tiempo con remedios caseros. Esto es dermatólogo directo, cuanto antes mejor, porque lo que se puede salvar depende de frenar el proceso a tiempo. No es para asustarte, es para que sepas cuándo hay que dejar de leer blogs y pedir cita.
Alopecia por tracción: te la estás provocando tú sin querer
Esta es la más "justa", porque es la única totalmente autoinfligida y, al principio, la más fácil de evitar. Se produce por tirar del pelo de forma repetida: coletas muy tirantes, moños apretados, trenzas pegadas, extensiones, mechas con calor constante, ese tipo de cosas.
Se ve sobre todo en la línea del pelo, en las sienes y en la frente, justo donde más tensión hay. El pelo se va debilitando por la tracción mecánica hasta que deja de salir. Si se coge pronto y se deja de tensar, se recupera. Si se mantiene años, puede volverse cicatricial y ya no volver.
La pista es clarísima: si te retiran el pelo hacia atrás desde hace años, con peinados muy tirantes, y justo en esa zona de tensión tienes menos densidad, ahí tienes tu respuesta. Solución: aflojar. Peinados sueltos, menos calor, menos química. Fácil de decir, difícil de mantener, pero es lo que hay.
Entonces, ¿cómo saber cuál tienes tú? Una guía rápida
Vamos a resumirlo para que te aclares de un vistazo:
- Pierdes por entradas y coronilla, poco a poco, y el pelo sale cada vez más fino → androgenética. La más probable si eres hombre.
- Se te ensancha la raya y clarea la parte de arriba, pero conservas la línea frontal → androgenética femenina.
- Una o varias calvas redondas y lisas que salieron de golpe → areata.
- Se te cae muchísimo por toda la cabeza a la vez, tras un susto, dieta o enfermedad → efluvio / difusa. Suele ser temporal.
- Zona sin pelo con picor, brillo, cicatriz, dolor o descamación → cicatricial (ojo al liquen plano pilar, la frontal fibrosante y la foliculitis decalvante). Al dermatólogo ya.
- Menos densidad justo donde te tiras del pelo con peinados tirantes → por tracción.
No es una ciencia exacta y muchas veces se solapan. Puedes tener androgenética y encima un efluvio por estrés a la vez, que es un clásico; o una androgenética con una areata difusa disimulada debajo; o una cicatricial arrancando justo en la zona donde tú das por hecho que son "entradas normales". Con estas señales ya no vas a ciegas, pero precisamente por esos solapamientos hay casos que solo se aclaran con una lupa y un ojo entrenado.
Lo que yo haría en tu lugar
Lo primero: no entres en pánico ni compres tres productos distintos el mismo día. Identifica primero qué es lo que tienes, porque de eso depende todo lo demás. Si es androgenética, hay margen enorme para frenarla si actúas pronto. Si es un efluvio, muchas veces se arregla solo cuidando la causa. Si sospechas cicatricial, corre al dermatólogo. Nada de esto es consejo médico, ojo: es lo que aprendí a las malas y lo que me habría gustado que me contaran antes.
Y esto enlaza con algo que repito hasta la saciedad porque me lo enseñó la propia caída: el tratamiento debe ser personalizado y se ajusta con el tiempo. No solo porque cada tipo de alopecia se aborda distinto, sino porque, como acabas de ver, es muy fácil tener más de una a la vez y que la de fondo cambie con los meses. Lo que le funciona a tu primo puede no valerte a ti, y lo que te funciona hoy quizá necesite un ajuste dentro de medio año. Por eso los remedios universales de Instagram fallan tanto.
Si quieres que te ayude a poner nombre a lo tuyo y ver qué encaja en tu caso concreto, tengo una revisión gratuita donde lo miramos con calma. Y si prefieres empezar entendiendo el método completo, échale un ojo a la clase gratuita. Sin prisa y sin que nadie te intente vender un injerto de 8.000 euros a la primera de cambio.
Preguntas frecuentes
¿Se puede tener más de un tipo de alopecia a la vez? Sí, y es más común de lo que parece: más de 1 de cada 10 casos que parecen androgenética pura llevan asociada una segunda alopecia. Lo típico es tener una base androgenética y que encima se sume un efluvio por una época de estrés o una dieta mal llevada, pero también puede colarse una areata difusa o incluso una cicatricial arrancando. Por eso a veces la caída parece descontrolada y por eso hay tratamientos que "no funcionan": se está tratando una sola cosa cuando había dos.
¿Cómo distingo la areata del efluvio si en las dos se cae mucho? Por la forma, en la mayoría de los casos. La areata clásica deja calvas redondas y localizadas con piel lisa; el efluvio no deja calvas, es una caída repartida por toda la cabeza que aclara el conjunto pero no crea claros definidos. El truco está en que existe una areata difusa que se parece muchísimo al efluvio: si la caída repartida no cede en unos meses ni le encuentras un detonante, deja que te lo miren con tricoscopia.
¿El minoxidil y el finasteride sirven para todas las alopecias? No. Están pensados para la androgenética. En las cicatriciales (liquen plano pilar, frontal fibrosante, foliculitis decalvante) el folículo está destruido y no responden; necesitan tratamiento antiinflamatorio específico. Y en la areata el enfoque también es distinto. Otra razón más para identificar bien antes de gastar dinero. Cualquier fármaco, además, consúltalo con un profesional.
¿La alopecia androgenética se puede parar? Frenar sí, en muchos casos, sobre todo si empiezas pronto. Curar del todo y garantizar resultados, nadie serio te lo va a prometer. Cuanto antes sepas que la tienes y actúes, más pelo conservas. Ese es el juego.
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