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Champú con o sin sulfatos: qué importa si se te cae

Juanma
· 7 min
Champú con o sin sulfatos: qué importa si se te cae

Te lo respondo ya, sin rodeos: si se te cae el pelo, elegir champú con o sin sulfatos importa muchísimo menos de lo que el marketing te ha hecho creer. Los sulfatos no provocan alopecia. Ninguno. Lo que sí importa —y mucho— es saber leer la etiqueta para dejar de pagar 18 euros por un bote que hace exactamente lo mismo que uno de 3. Yo tardé años en aprenderlo, con la repisa de la ducha convertida en un lineal de parafarmacia. Tú lo vas a aprender en diez minutos.

¿Los sulfatos provocan la caída del pelo?

No. Y esta es la parte que más rabia da, porque media internet te dice lo contrario.

Los sulfatos son detergentes. Limpian. Llevan décadas en los champús y no hay un solo estudio serio que los relacione con la alopecia. La caída de verdad —la androgenética, la que hace estragos en mi familia y probablemente en la tuya— va por dentro: genética, hormonas, sensibilidad del folículo. Un detergente que está dos minutos en tu cabeza y se va por el desagüe no tiene capacidad de matarte los folículos. Ni de salvártelos, ya puestos.

¿Entonces por qué tanta gente jura que al dejar los sulfatos se le cae menos? Dos motivos. Uno: los champús sin sulfatos suelen limpiar más flojo, así que arrastran menos pelo de ese que ya estaba suelto. Ese pelo se iba a caer igual; solo cambia si lo ves en el desagüe o en la almohada. Y dos: si tu cuero cabelludo es sensible, un detergente fuerte puede irritarlo, y un cuero cabelludo irritado de forma crónica no es el mejor terreno para el cabello. Eso sí es real. Pero fíjate en el matiz: el problema no es el sulfato, es que ese sulfato no le va bien a TU piel.

Qué son exactamente los sulfatos (y por qué casi todos los champús los llevan)

En la etiqueta los verás como Sodium Lauryl Sulfate (SLS) y Sodium Laureth Sulfate (SLES). Son tensioactivos: moléculas que atrapan la grasa y la suciedad y se las llevan con el agua. El SLS es el más potente y el que más fama de agresivo tiene; el SLES es su primo suavizado, el que lleva la mayoría de champús normales de súper y farmacia.

¿Por qué están en todas partes? Porque son baratos, limpian de maravilla y hacen esa espuma densa que tu cerebro asocia con «esto está funcionando». La espuma, por cierto, no limpia nada: es puro teatro. Pero vende.

¿Mejor con o sin sulfatos si se me cae el pelo?

Depende de tu cuero cabelludo. No de la moda ni del influencer de turno: de tu piel.

  • Si tienes el cuero cabelludo graso, necesitas poder de limpieza de verdad. Un champú demasiado suave te puede dejar sebo acumulado, y ahí empieza otro problema: picor, descamación, folículo inflamado. Te lo cuento a fondo en cuero cabelludo graso y caída, pero la idea es esta: con mucha grasa, un SLES bien formulado es tu amigo, no tu enemigo.
  • Si tienes el cuero cabelludo sensible, con picor o rojeces, los tensioactivos suaves (glucósidos, betaínas) te darán menos guerra. Aquí sí tiene sentido buscar fórmulas sin sulfatos.
  • Si tu cuero cabelludo es normal, sinceramente: da bastante igual. Lava, aclara bien y dedica tu energía —y tu dinero— a lo que sí mueve la aguja.

Un aviso importante: «sin sulfatos» no es sinónimo de «suave». Hay sustitutos, como el Sodium C14-16 Olefin Sulfonate, que irritan igual o más que el SLES y permiten estampar el «sulfate free» bien grande en el frontal. Es una categoría de marketing, no una promesa de suavidad.

Y aquí va la lección que más me costó aprender: el mismo champú que a tu colega le deja el pelo de anuncio a ti te puede dejar el cuero cabelludo hecho un cristo. Con el pelo no hay recetas universales. Lo que funciona es lo que se elige para tu caso concreto y se va ajustando cuando tu cuero cabelludo cambia — que cambia: con las estaciones, con el estrés, con los años. Por eso lo genérico falla tanto, en champús y en todo lo demás.

Cómo leer la etiqueta de un champú en 30 segundos

Manos girando un bote de champú para leer la lista de ingredientes INCI de la etiqueta trasera
El INCI va por concentración: los dos o tres primeros ingredientes son el champú de verdad.

Esto es lo que de verdad quería contarte. La lista de ingredientes (el INCI, esa letra diminuta de la parte de atrás) va ordenada por concentración: lo primero es lo que más hay; lo último, casi anecdótico.

  1. Primer ingrediente: agua. Siempre. Un champú es sobre todo agua.
  2. Segundo y tercero: los tensioactivos. Aquí ves si lleva SLS, SLES o suaves (coco-glucoside, decyl glucoside, cocamidopropyl betaine). Esto ES el champú.
  3. Del quinto en adelante: decoración. Espesantes, conservantes, perfume… y los «activos estrella» del frontal.

Y aquí viene la trampa que a mí me sacó los colores cuando aprendí a leerla: la biotina, la keratina, la cebolla o el ginseng que anuncian a tamaño gigante en el frontal suelen ir en los últimos puestos de la lista. Concentración testimonial, aclarada a los dos minutos. Perfume caro, básicamente.

La cafeína es el ejemplo perfecto de ingrediente con una pizca de ciencia detrás y un océano de marketing delante — le dediqué un artículo entero: el champú con cafeína, a examen. Y si quieres la foto completa de qué puede y qué no puede hacer un bote, tienes ¿funcionan los champús anticaída?.

Qué es puro marketing en un bote de champú

Mi lista negra, después de años comprando de todo:

  • «Anticaída» en el frontal. Un champú puede cuidar el terreno, que es el cuero cabelludo. Frenar una alopecia androgenética, no — y te lo digo yo, que llegué a tener seis botes «anticaída» distintos en la ducha, convencido de que el siguiente sería el bueno: la caída siguió a lo suyo hasta que ataqué las causas de verdad.
  • «Sin sulfatos» como argumento anticaída. Ya lo hemos visto: no hay relación.
  • «Con biotina / colágeno / keratina». Moléculas que apenas penetran, en dosis mínima, camino del desagüe.
  • «Natural» o «sin químicos». El agua es un químico. El romero es un químico. No significa nada.
  • «Testado dermatológicamente». Suena a garantía y solo dice que se hizo algún test. No cuenta ni cuál ni con qué resultado.

Lo que importa más que el bote que compres

Te lo resumo en una frase: cómo te lavas pesa más que con qué te lavas. Agua templada y no hirviendo, yemas y no uñas, aclarado a conciencia y la frecuencia que tu cuero cabelludo pida — lavarse a diario no provoca caída, eso también es mito. Tienes la técnica completa en cómo lavarte el pelo si se te cae.

Y el orden de prioridades correcto: el champú es higiene, no tratamiento. Si tu caída es androgenética, la partida se juega en otro tablero —hormonas, folículo, hábitos— y ningún bote de la ducha, con o sin sulfatos, va a jugarla por ti.

Mini-FAQ: dudas rápidas sobre sulfatos y caída

¿El champú sin sulfatos hace que crezca más pelo? No. Puede irritar menos un cuero cabelludo sensible, y eso mejora el terreno. Pero hacer crecer pelo nuevo, no: ningún champú hace eso.

¿Puedo usar champú con sulfatos si me aplico minoxidil? En general sí, no interfiere. Si notas irritación —el excipiente del minoxidil, que suele llevar alcohol o propilenglicol, ya reseca de por sí—, un champú suave puede darte tregua. Ante cualquier duda con el fármaco, consúltalo con un profesional.

Me pica la cabeza con todos los champús, ¿qué hago? Si el picor sigue ahí cambies lo que cambies, deja de cambiar de bote a ciegas: lo más probable es que el problema esté en el cuero cabelludo (dermatitis, sebo, sensibilidad), no en el champú. Eso hay que mirarlo, no taparlo con otro bote.


Si has llegado hasta aquí, es probable que ya hayas pasado por tres o cuatro champús «anticaída», alguna vitamina y unas cuantas promesas — y que los pelos en la almohada sigan ahí. No es que nada funcione: es que un bote genérico no puede atacar la causa de tu caída, porque ni siquiera la conoce. Haz el test de caída, dos minutos y gratis: te dice qué perfil de caída tienes y por dónde empezaría yo si estuviera en tu caso. Yo también empecé por los champús. Por suerte, no me quedé ahí.

Test de 1 minuto

¿No sabes por dónde empezar con tu caída?

Dime en qué punto estás y te paso el vídeo que encaja con tu caso. Yo pasé por esto: lo que funciona es personalizar, no copiar lo del vecino. Gratis y en un minuto.

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